I. El Credo Apostólico
Creo en Dios Padre todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra.
Y en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor, que fue concebido por obra del Espíritu Santo; nació de la virgen María; padeció bajo el poder de Poncio Pilato; fue crucificado, muerto y sepultado; descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos; subió a los cielos, y está sentado a la diestra de Dios Padre todopoderoso, y desde allí ha de venir a juzgar a los vivos y a los muertos.
Creo en el Espíritu Santo; la santa iglesia cristiana;1 la comunión de los santos;2 la remisión de los pecados; la resurrección de la carne; y la vida perdurable. Amén.3
1. Texto alemán: christliche Kirche. Ya desde el siglo XV se acostumbraba traducir ecclesia catholica con iglesia cristiana.
2. Respecto de sanctorum communio vid. Catecismo Menor, Credo, nota 31.
3. La forma primitiva del Credo Apostólico es el antiguo símbolo bautismal romano. Damos a continuación el texto latino de dicho símbolo tal como aparece en BSLK, pág. 21, y nuestra traducción: Credo in deum patrem omnipotentem. Et in Christum Jesum filium eius unicum, dominum nostrum, que natus est de spiritu sancto et Maria virgine, que sub Pontio Pilato crucifixus est et sepultus, tertia die resurrexit e mortius, ascendit in coelos, sedet ad dexteram patris, unde venturus est iudicare vivos et mortuos. Et in spiritum sanctum, sanctam ecclesiam, remissionem peccatorum, carnis resurrectionem. («Creo en Dios Padre omnipotente. Y en Cristo Jesús, su Hijo único, Señor nuestro, que nació del Espíritu Santo y de la virgen María, que fue crucificado bajo Poncio Pilato y sepultado, al tercer día resucitó de [entre] los muertos, subió a los cielos, está sentado a la diestra del Padre, desde donde vendrá a juzgar a los vivos y a los muertos. Y en el Espíritu Santo, la santa iglesia, la remisión de los pecados, la resurrección de la carne».) Acerca del término unicum, traducción del griego monogené, Hans Leitzmann observa (Symbolstudien, en: Zeitschrift für die neutestamentliche Wissenschaft, vol. 21, 1922, pág. 5) que unigenitum sería más exacto. El mismo autor dice (íbid.) en cuanto a de spiritu, traducción del griego ek pnéumatos, que una traducción más literal sería e spiritu o también a spiritu. La distinción «fue concebido por (obra del) Espíritu» y «nació de la virgen María» data del siglo IV.