Artículo XXII Las Dos Especies en el Sacramento
[1] Entre nosotros se dan a los laicos ambas especies del sacramento porque éste es un mandamiento y una orden clara de Cristo: «Bebed de ella todos» [2] (Mt. 26:27). En este texto, con palabras claras, Cristo manda respecto al cáliz que todos beban de él.
[3] Para que nadie ponga en duda estas palabras ni las interprete como referentes sólo a los sacerdotes, Pablo indica en 1 Co. 11:20 y sigtes. que [4] toda la asamblea de la iglesia en Corinto usó de ambas especies. Este uso permaneció por mucho tiempo en la iglesia, como se puede demostrar con [5] los relatos y con los escritos de los Padres.43 Cipriano menciona en muchos [6] pasajes que en su época el cáliz se daba a los laicos.44 San Jerónimo dice que los sacerdotes que administran el sacramento distribuyen al pueblo la sangre [7] de Cristo.45 El papa Gelasio mismo ordenó que no se dividiera el sacramento [8] (Distinct. 2, «Sobre la consagración», capítulo Comperimus).46 No se encuentra en ninguna parte canon alguno que ordene la recepción de una sola [9] especie. Nadie puede saber tampoco cuándo o por quién se haya introducido esta costumbre de recibir una sola especie, aunque el cardenal Cusano menciona [10] cuándo se aprobó esta usanza.47 Es obvio que tal costumbre, introducida contra el mandamiento de Dios y también contra los antiguos cánones, no es [11] legítima. Por lo tanto, no es justo agobiar las conciencias de quienes desean celebrar el santo sacramento de acuerdo con la institución de Cristo ni obligarlos [12] a actuar contra la ordenanza de nuestro Señor Cristo. Además, puesto que la división del sacramento es contraria a la institución de Cristo, se suprime entre nosotros la acostumbrada procesión en la cual se carga el sacramento.48
43. En occidente se daba el cáliz a los laicos generalmente hasta el siglo XIII.
44. Cipriano, Epístola 57.
45. Comentario sobre Sofonías, cap. 3.
46. Del Decretum Gratiani (Decr. Grat.), Parte III, De consecratione, dist. 2, cap. 12. El Decretum de Graciano apareció alrededor de 1150. Contiene una enorme colección de textos patrísticos, decretos conciliares y declaraciones papales. Más tarde llegó a constituir la primera parte del Corpus Ivris Canonici.
47. Nicolás de Cusa (1401–1464), teólogo y filósofo, en su Epístola III a los bohemios dice que la supresión del cáliz se remonta al Cuarto Concilio Laterano de 1215.
48. Se refiere a la procesión de la fiesta de Corpus Christi. Los príncipes evangélicos se negaron a tomar parte en la procesión de Corpus Christi efectuada en Augsburgo el 16 de junio de 1530.