Conclusión
[1] Estos son los artículos principales que se han considerado como controversiales. Aunque se hubieran podido aducir muchos más abusos y errores, no obstante, para evitar la prolijidad y ociosidad, hemos traído a colación sólo los principales. Los demás pueden juzgarse fácilmente a la luz de éstos. [2] En tiempos pasados hubo muchas quejas sobre las indulgencias, las peregrinaciones y el abuso de la excomunión. También los párrocos sostuvieron interminables riñas con los monjes sobre el derecho de oír las confesiones, sobre los entierros, las predicaciones en ocasiones especiales y otros asuntos [3] innumerables. Hemos pasado por alto todo esto discretamente y por el bien común, para que salieran a relucir aún más los asuntos principales en esta [4] cuestión. No debe pensarse que nada se haya hablado o aducido por odio o [5] por el deseo de injuriar. Sólo se han enumerado los puntos que hemos considerado necesario aducir y traer a colación, para que se pueda entender más claramente que entre nosotros nada, ni en cuestión de doctrina ni de ceremonias, ha sido aceptado que esté en pugna con la Sagrada Escritura o con la iglesia cristiana universal. Es evidente y manifiesto que con toda diligencia y con la ayuda de Dios (no queremos gloriarnos) nos hemos precavido de que ninguna doctrina nueva o impía nunca se introduzca e irrumpa en nuestras iglesias y gane la primacía en ellas.
[6] De acuerdo con el edicto, hemos deseado entregar los susodichos artículos, [7] haciendo constar cuál es nuestra confesión y nuestra doctrina. Si alguien encontrara que falta algo en ellos, estamos listos para dar más información con base en la Sagrada Escritura divina.
Somos los súbditos obedientes de Vuestra Majestad Imperial:
Juan, Duque de Sajonia, elector
Jorge, Margrave de Brandeburgo
Ernesto, Duque de Lüneburgo
Felipe, Langrave de Hesse
Juan Federico, Duque de Sajonia
Francisco, Duque de Lüneburgo
Wolfgang, Príncipe de Anhalt
El Burgomaestre y el Consejo de Nuremberg
El Burgomaestre y el Consejo de Reutlingen