Artículo II El Pecado Original
[1] Además, se enseña entre nosotros que desde la caída de Adán todos los hombres que nacen según la naturaleza se conciben y nacen en pecado. Esto es, todos desde el seno de la madre están llenos de malos deseos e inclinaciones y por naturaleza no pueden tener verdadero temor de Dios ni verdadera fe en [2] él. Además, esta enfermedad innata y pecado hereditario es verdaderamente pecado y condena bajo la ira eterna de Dios a todos aquellos que no nacen de nuevo por el bautismo y el Espíritu Santo.
[3] Al respecto se rechaza a los pelagianos21 y otros22 que niegan que el pecado hereditario sea pecado, porque consideran que la naturaleza se hace justa mediante poderes naturales, en menoscabo de los sufrimientos y el mérito de Cristo.
21. Los pelagianos eran los seguidores de Pelagio, quien a principios del siglo V negó el pecado original y enseñó que el hombre puede salvarse usando su libre albedrío, auxiliado por la gracia divina.
22. Según los reformadores del siglo XVI, tanto los teólogos escolásticos (como Tomás de Aquino y Duns Escoto) como Zuinglio enseñaban conforme a la doctrina pelagiana.