Primera Parte
Concierne a los Altos Artículos de la Majestad Divina
1o Que el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, tres personas distintas en una sola esencia y naturaleza divinas, son un solo Dios que ha creado los cielos y la tierra, etc.
2o Que el Padre de nadie es nacido; el Hijo es nacido del Padre; el Espíritu Santo procede del Padre y del Hijo.
3o Que el que se hizo hombre no es el Padre, ni el Espíritu Santo, sino el Hijo.
4o El Hijo se hizo hombre de este modo: Fue concebido por obra del Espíritu Santo, sin intervención de un hombre, nació de la pura y santa virgen María; después padeció; murió y fue sepultado; descendió a los infiernos, resucitó de entre los muertos; subió a los cielos, está sentado a la diestra de Dios, de donde vendrá para juzgar a los vivos y a los muertos, etc.; como lo enseña el Credo Apostólico, el de Atanasio y el catecismo infantil usual.
Dado que estos artículos no son motivo de discordia ni objeto de discusión, ya que nuestros adversarios y nosotros los creemos y confesamos,21 es innecesario que nos ocupemos ahora más extensamente en ellos.
21. Lutero escribió en primer lugar «gláuben und bekennen» («creemos y confesamos»); sin embargo, posteriormente borró las dos primeras palabras, ya que no confiaba en la fe de los católicos. En 1544 escribió: Was hilft ihn, dass er mit dem Maul hoch rühmet den rechten Gott, den Vater, Sohn und Heilegen Geist und trefflichen Schein furwendet eines christlichen Lebens? Gleichwohl ist und bleibt er der grössest Feind Christi un der rechte Antichrist (WA LIV, pág. 160). (¿De qué le sirve al papa ensalzar tanto con la boca al verdadero Dios, al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo pretextando una verdadera apariencia de vida cristiana? De todos modos es y permanece siendo el mayor enemigo de Cristo y el verdadero Anticristo.)